
Decenas de delincuentes presuntamente vinculados al club Universitario de Trujillo atacaron cobardemente a los jugadores del Defensor San José cuando ingresaban al estadio del Mansiche para realizar el reconocimiento del terreno de juego, con miras al partido con el equipo dueño de casa. A raíz de este hecho llevo la peor parte el defensa Giampier Marchán quien fue salvajemente golpeado, quedando tirado en el piso inconscientemente.
Cerca de las 10 de la noche del viernes, el plantel integrado por 19 jugadores, comando técnico y directivos llegaron al recinto deportivo, para practicar y de paso de reconocer la cancha. Cuando de pronto fueron sorprendidos por una turba de cuarenta personas provista de palos, piedras, botellas y cuchillos. Resultaron siete jugadores con diagnóstico policontuso en brazos y piernas. El lateral derecho Giampier Marchán después de media hora fue evacuado por personal de los bomberos voluntarios a la Clínica Peruano Americano. Otros como Ariel Peña, Félix Barreto, Johan Isla, Miguel Otero y Luis “Patiño” Plaza llegaron a parar al hospital Regional Belén. No hubo personal policial resguardando el estadio trujillano durante la llegada del elenco tumbesino.
“El jugador Giampier se salvó de milagro, lo golpearon con la intención de dejarlo privado. Él se metió cuando me habían tirado una piedra en la cabeza y un palazo en la espalda. Otros jugadores tuvieron que ponerse a buen recaudo”, señaló Arnaldo Freyre, presidente del club.
NO LES IMPORTO.
Los encargados de realizar el partido entre granates y naranjeros poco les importo este hecho, porque al final decidieron seguir con la realización de este evento deportivo. Cabe precisar que los representantes designados por la Federación Peruana de Fútbol fueron el comisario (Hugo Vizcardo), Damaso Guerrero (Oficial de seguridad) y Obregón (inspector), el primero de los mencionados en plena reunión con los dirigentes del San José se retiró dejando sólo a su compañero de organización.
El Encuentro
El estadio presentó un buen marco de público. Pese a que las tribunas populares no fueron habilitadas, muchos hinchas tumbesinos se dieron cita y colmaron Oriente. De este modo, el compromiso tuvo un buen ambiente y el calor de los aficionados se contagió en el terreno de juego. A lo largo del primer tiempo, el elenco crema -que hoy vistió de blanco- tuvo las ocasiones más claras para abrir el marcador a través de Danny Edquén y Eleodoro Nieves.
Faltaba poco para el término de la primera etapa y, en eso, se produjo un tiro libre a favor de los universitarios. Tras su ejecución, el capitán Miguel Malca, con golpe de cabeza, abrió la cuenta e hizo vibrar a la afición trujillana. Con la ventaja en las manos, se fueron al descanso. El estratega local preparó una variante: envió al campo a Alexis Aurazo. Con esto, potenciaba la banda izquierda para generar peligro por el sector de Cornejo, lateral del conjunto local.
A los 58’, tras un mal rechazo de la defensa naranja, Paul García aprovechó un balón y envió un centro para que Danny Edquén se acomodara y con un potente remate de derecha marcara el segundo de los suyos. El esfuerzo realizado por el conjunto crema fue elogiable, ya que remontar el 2-0 no fue nada sencillo. En los minutos restantes, ambos elencos buscaron el tanto de la clasificación, pero sería en vano. El destino sentenció la definición desde los doce pasos.
Todo se determinó mediante el punto de sentencia. Esta instancia sirvió para que ambos porteros se lucieran. Tanto Carlos García como Dagner Quevedo contuvieron sendos disparos rivales. Llegó el penal decisivo: Eleodoro Nieves tenía que marcar para que los suyos siguieran con vida. El remate del volante por derecha trujillano chocó en el poste y, de este modo, le otorgó la clasificación a San José. Ahora, los tumbesinos esperan en cuartos de final al ganador de la llave entre San Francisco de Asís y Carlos A. Mannucci.
Fuente: DeChalaca.com