Megan Denise Fox, nacida el 16 de mayo de 1986 en Tennessee, hija de Darlene Tonachio y Franklin Fox, fue criada por su madre y su padrastro junto a con su hermana mayor. Se muestra como una chica rebelde, esto quizá se deba a la estricta educación que recibió cuando niña y a que pasó la mayor parte de su infancia castigada.
Sus recientes papeles en diversas películas (Jennifer’s Body, Jonah Hex, Transformers) están dirigidos a un público adulto, pero ¿qué película fue el despegue de esta fresca belleza de la pantalla grande? En realidad fue el filme que protagonizó junto a las gemelas Olsen: “Vacaciones familiares bajo el sol”. No te preocupes Megan, no se lo diremos a nadie.
Megan es gran amante de los animales. Ha sido propietaria de dos pájaros, un gato Bangal, un terrier de Boston, un bulldog, un cerdo, una ardilla y un perro de Pomerania llamado Sid Vicious.
Además de su amor desmedido por los animales, Megan conserva otro pasión: es fanática de los tatuajes. Tiene al menos ocho conocidas piezas de arte en su cuerpo, incluyendo una imagen de su heroína Marilyn Monroe, el mundo de “Brian” y una cita de “El Rey Lear” de Shakespeare.
Uno podría asumir que la combinación de buena apariencia y talento actoral le permitió ser una de las chicas más populares en la escuela, pero esto está muy lejos de la verdad. Fox almorzaba en el baño para evitar ser “atacada con salsa de tomate” y aparentemente nunca fue “popular”. “Todos me odiaban”, afirma.
Los lectores de la revista FHM la eligieron como la mujer más sexy del mundo en el 2007. Sin embargo, resulta que Megan no es sólo una chica de portada de revistas para hombres, sino que también es suscriptora. Eso podría explicar la cantidad de votos a su favor.
Cuando era niña, Megan prefería los muñecos de Tortuninjas antes que a las Barbies. La Fox es aficionada a estos divertidos personajes y es dueña de una colección de todos los episodios de la serie de las tortugas.
Antes de que trabajara como modelo y actriz, Megan tuvo una de las tareas menos glamorosas que existe. A los 15 años, trabajó para un lugar llamado “Tropical Smoothie” en Florida y se vio obligada a bailar usando un traje de plátano gigante para atraer clientes.
La vida sexual de Megan es uno de los temas más candentes en los círculos hollywoodenses y en las revistas masculinas. Ella no deja nada para la especulación: “Tengo la libido de un adolescente. Prefiero tener sexo todo el tiempo y no salir de casa”. Sin embargo, ella insiste en que a pesar de estos comentarios, no es alguien que salta de cama en cama. “Me siento extraordinariamente sexual en una relación monógama”, asegura.
Además de su condición de símbolo sexual, Megan ha sido muchas veces consultada sobre sus preferencias. La actriz finalmente despejó los rumores admitiendo que una vez se enamoró de una bailarina. “No tengo ninguna duda en mi mente acerca de ser bisexual”, afirma.