La selección uruguaya arribó el lunes por la noche a Montevideo, donde fue recibida en el aeropuerto por el presidente José Mujica y por cientos de personas en las calles, previo a una caravana y homenaje popular que se desarrollarán hoy martes.
Los jugadores fueron recibidos por una banda de trompetas y tamboriles, familiares y el presidente uruguayo, en una acogida transmitida por televisión, pero a la que no tuvo acceso el público ni la prensa.
Antes de subir al autobús que los llevaría al Complejo de la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF), donde estaba prevista una cena con sus familiares, Sebastián “El Loco” Abreu y Diego “El Ruso” Pérez tomaron dos tamboriles y se unieron alegremente a tocar un candombe uruguayo. “Creo que es la primera vez que me pasa y tal vez la última de jugar en un grupo en el que somos todos amigos”, dijo Abreu, notoriamente emocionado.
Pese al frío, decenas de personas que ondeaban banderas y saltaban al grito de “Soy celeste”, saludaron durante el recorrido del autobús y en las puertas del complejo de la AUF el paso de los jugadores.
El retraso del vuelo que trajo a los celestes desde Sudáfrica llevó a la postergación para el martes, a partir del mediodía, de una caravana y acto en homenaje al equipo, del que participarán autoridades uruguayas, incluido el presidente Mujica.
