
Parece que Santiago Acasiete se levantó con el pie izquierdo hoy día. Además que su equipo cayó con una de las peores goleadas de la temporada, 8 a 0, ante el Barcelona, una de las “pepas” azulgranas fue gracias a él.
Todo se inició al minuto 16 cuando Lionel Messi marcó el primer tanto para los azulgranas. David Villa se la pasa a la “Pulga” y de un disparo bate el arco de Diego Álves. El Barcelona comenzó a arrinconar al Almería. Solo dos minutos después, Andrés Iniesta mete el segundo después de aprovechar un mal despeje de un defensa del Almería. Solito frente al arco no iba a dejar pasar la chance.
Al minuto 26, llega el tercero del Barsa gracias a Santiago Acasiete. Villa esperaba en el área para que el brasileño Maxwell se incorpore a la jugada. Le dio un pase al “garoto” quien intentó hacer un centro. Fue en ese momento que el “Santi” intentó despejar el disparo, pero en vez de ayudar a su equipo, terminó marcando en su propio arco. Definitivamente el peruano no hizo un buen partido.
A los 34 llegó el cuarto para los azulgranas. La pelota atravesó todo el campo y Pedrito logró alcanzarla. Con un toque Sutil la metió en el arco. Dos minutos después, como para no creerlo, Messi “mojó” y marcó el quinto. Su primer remate fue desviado por el arquero rival pero el rebote le dio la chance, nuevamente, de anotar.
Pero la cosa no quedó ahí. Si el primer tiempo fue una matanza, la segunda parte del encuentro se convirtió en el remate. Las últimas esperanzas del Almería desaparecieron por completo. Todo comenzó nuevamente cuando a los 61 minutos, Bojan Krcic anota el sexto para los azulgranas. El español ingresó al campo solo 6 minutos antes y no dudó en “mojar” de una.
Solo 4 minutos después, Messi anotaría nuevamente. Bojan llegó al área nuevamente y le da el pase a David Villa para que remate. El arquero Alves ataja pero no controla bien el rebote del balón, oportunidad que aprovecho la “Pulga” para empujarla suave hacia el arco.
A los 72, llegó la sentencia de muerte para el Almería. Krcic define sin problemas con la asistencia de Messi. La defensa del Almería pareció desaparecer y el arquero no pudo esconder su cara de frustración.