
El vigente campeón de la FA Cup, Chelsea, necesitó de un gol sobre el final del marfileño Salomon Kalou para empatar 1-1 a domicilio con el Everton, un resultado que obligará a ambos equipos a jugar una revancha.
Everton, que perdió la final del 2009 ante Chelsea, se mostró más comprometido con el partido y solo el arquero checo Petr Cech fue la causa por la que el conjunto local no anotó más goles que el del francés Louis Saha a los 62 minutos.
El Chelsea no jugó bien en todo el encuentro, pero el sustituto Kalou llegó desde el banco para rescatar una igualdad con un remate cruzado que coronó un buen contraataque a 15 minutos del final.
De ese modo, el equipo londinense se mantuvo con vida en la Copa FA y podrá seguir soñando con convertirse en el primer club que conquista el trofeo más longevo del fútbol tres veces seguidas desde el Blackburn Rovers en 1884/86.