
Este Chelsea no se parece nada a aquel que arrancó matando en la Premier League. Quedan jirones de ese equipo que tuvo un arranque furioso y que dejaba la sensación que había que jugar por el segundo puesto. Lo comprobó el limitado Aston Villa, en el mismísimo Stamford Bridge. Los de Ancelotti sufrieron mucho y empataron 3-3 en un partido emocionante por la fecha 21.
Casi no había sucedido nada en el encuentro cuando Chelsea se encontró con un penal. El defensor Collins saltó y cayó sobre Malouda, que exageró la caída. A Lamparad no le importó. Furioso derechazo para el 1-0. Pero Aston Villa no se achicó. Se hizo dueño de la pelota y preocupó a Cech. Un claro penal de Essien le permitió a Young establecer el empate sobre el cierre de la primera parte.
En el arranque del complemente, el experimentado Hesker silenció el estadio. Entonces, Chelsea sí se pareció al de las primeras fechas. Con fútbol y garra acorraló al Aston Villa. Tuvo su premio a los 39, cuando Drogba peleó una pelota y fusiló al seguro arquero Friedel. Cinco minutos después, Terry se encontró con un rebote y puso el 3-2. Quedaba un minuto.
Pero Aston Villa le sacó el jugo a los errores defensivos del local. En el primer minuto de descuento, cayó un centro al área y Clark se tiró de palomita para poner el 3-3 definitivo. Decepción en Chelsea, que no pudo escalar a la cuarta posición. Sigue quinto, a seis puntos de Manchester City y Manchester United, aunque éste último tiene dos partidos pendientes.