Julio Aparicio sufrió una grave cornada en Madrid. El pitón del toro entró por el cuello del torero en dirección ascendente y salía por la boca en una dantesca imagen.
Aparicio fue rápidamente trasladado a la enfermería para ser atendido. Pese a la gravedad de la cornada parece que fue limpia y sólo afectó al tejido de la parte inferior de la barbilla.
