
Los casos del holandés Ruud Van Nistelrooy y del peruano Jefferson Farfán, jugadores del Hamburgo y del Schalke, respectivamente, han reavivado en el fútbol alemán el debate sobre la vigencia de los contratos de los jugadores.
Van Nistelrooy quisiera marcharse del Hamburgo. O, mejor, quisiera volver al Real Madrid, que también ansía su regreso. Sin embargo, el goleador holandés es lo suficientemente inteligente para decir que él no es libre de decidir —tiene contrato en vigor— y que todo depende de un acuerdo entre los dos clubes.
El caso Van Nistelrooy surge justamente en momentos en que en la Bundesliga hay una discusión sobre el respeto a los contratos vigentes, motivada en parte por la situación de Farfán, que quería marcharse del Schalke, nadie sabe adónde, y del senegalés Demba Bá, que quería dejar el Hoffenheim para irse al Stoke City donde no pasó el reconocimiento médico.
“No puede ser que un jugador salga por libre a decir que, aunque tiene contrato vigente, ahora va a hacer otra cosa porque le apetece”, dijo Felix Magath, DT de la ‘Foquita’ en el Schalke 04.
RECETA DE RIGOR
“Si el jugador no muestra el profesionalismo debido, entonces se le saca de las convocatorias y después de un par de semanas en la tribuna normalmente todos vuelven arrepentidos y plenamente identificados con el club”, opinó Ottmar Hitzfeld, ex DT de Bayern Múnich, ahora comentarista de TV y técnico de Suiza quien recomendó medidas draconianas contra los rebeldes.
A veces, ni siquiera hace falta enviar al jugador a la tribuna. Ese fue el caso de Farfán que, tras volver tarde sus vacaciones y habiendo anunciado desde Perú que solo volvía para darse de baja, se encontró con su entrenador Felix Magath que, tras imponerle una multa de 25 mil euros, lo puso a “recuperar el tiempo perdido en los entrenamientos”.
Las fotos de Farfán, con cara de sufrimiento y haciendo ejercicios con un balón medicinal, aparecieron en casi todos los medios alemanes, como si debieran servir de escarmiento a otros jugadores con ánimos de emigrar.
Además, Magath le echó a Farfán la plantilla encima al decir que esperaba que sus compañeros le dijeran “algunas palabras” sobre su comportamiento. De momento, Farfán no se ha ido a ninguna parte y parece que se está comportando ejemplarmente desde su regreso.