
El técnico de Universitario tuvo una “cálida” bienvenida de parte de los hinchas de Sporting Cristal, que le lanzaron maíz y monedas cuando ingresó al campo del estadio San Martín.
Chemo consiguió, demorando su salida al campo, que su presencia en el estadio llame la atención de los hinchas celestes para así evitar que los rimenses se metan con sus pupilos.
Las ganas de los rimenses de hacer sentir su condición de local provocaron que el segundo tiempo tarde en iniciarse diez minutos pues el arco que ocuparía Raúl Fernández estaba lleno de papel lanzado desde la tribuna.