
Manuel Burga se reeligió y nos vamos a pasar cuatro años más escribiendo artículos como el que viene a continuación.
RÁSGUESE LAS VESTIDURAS SI LE DA LA GANA. Usted, amigo lector, es ligeramente culpable de la reelección de Burga. Si es hincha del fútbol, pregúntese: ¿Qué ha hecho en estos años por impedir que la elección de Burga se vuelva a dar? ¿Es socio del club del cual es hincha? ¿Sabe quién es el presidente de su Federación Departamental? ¿Participó en alguna de las varias marchas abortadas de protesta contra la FPF? ¿O acaso es solo espectador pasivo de una película de terror, crítico ex post de la desgracia que se consuma y se consuma sin que nadie haga algo por impedirlo? Gracias por la respuesta.
EL FÚTBOL PERUANO SÍ QUIERE LA CONTINUIDAD DE BURGA. Revísense las votaciones de este miércoles y la respuesta caerá por su propio peso. Según ha trascendido, votaron por Burga, para comenzar, los presidentes de los siguientes clubes profesionales: Alianza Atlético, Alianza Lima, Cienciano, CNI, Inti Gas, José Gálvez, León, Melgar, Sport Boys, Sport Huancayo y Total Chalaco. A ver: ¿Alianza no se arroga ser la mitad más uno del país? ¿No es que el 92% del país rechaza a Burga? ¿Cuántos socios inscritos tiene Alianza? ¿Cuántos socios de esos están al día? ¿Quién le va a reclamar algo a Guillermo Alarcón por haber votado por Burga? Gracias por las respuestas.
Vamos con más ejemplos. Sport Boys es un equipo popular y sus hinchas reclaman, acaso con justicia, la condición de que se lo reconozca como un club grande. ¿Quién vota en Boys? ¿Por qué Karla Bozzo dice que está feliz con la reelección y en el Callao a nadie se le cae la cara de vergüenza? Gracias. Sigamos: CNI, Melgar, Cienciano, Alianza Atlético, Gálvez. Equipos que han peleado la baja (o perdido la categoría) y que son representativos como nadie más de sus respectivas ciudades. ¿León del Sur o la Furia Roja son burguistas? ¿Si al interior de esos clubes no pueden deshacerse de, por ejemplo, Alemán o Silva hace una punta de años pero todo el medio futbolístico los llora cuando están a punto de irse al descenso, qué es lo que sorprende? Gracias. Otrosí: Huancayo e Inti Gas representan el fútbol emergente de regiones nuevas del país, empresarios que han apostado por lanzar equipos en sus ciudades: ¡y también apoyan a Burga!
No se hable de las departamentales porque, si hace una encuesta entre los periodistas deportivos de la capital, nadie sabe los nombres de los presidentes aunque hace tres elecciones que se sabe que son ellas las que están haciendo el núcleo duro de votación que sostiene a Burga. Solo importan para rajar cada cuatro años de ellos como un género lejano (“los de las departamentales”) sin siquiera detenerse a pensar qué están haciendo o dejando de hacer por el fútbol en sus respectivas regiones. O si los reeligen a ellos también, o cómo se reeligen. Todo es casi un rito: rajar de ellos unos días, olvidarlos por cuatro años, esperar que vuelvan a venir a votar -si no olvidan su DNI- mientras se dice que seguramente-apoyarán-a-Burga, mirarlos votar resignadamente, luego volver a rajar, luego olvidarlos por cuatro años más…
Por todo eso, efectivamente, quienes hacen el fútbol peruano sí quieren la continuidad de Burga, aunque a todo el mundo le duela reconocerlo. Y por eso lo reeligen.
¿QUÉ SE PODRÍA HACER DESDE FUERA? Muy simple: procurar accountability. Fiscalizar, fastidiar, cuestionar por hechos objetivos y no por subjetividades del tipo de si Burga es el diablo o su barba se parece a la de Rasputín. Poner en portada todos los días, por ejemplo, cuánto tiempo va pasando sin que se norme la resolución de agosto del año pasado (letra muerta y más letra muerta). Pero no lo van a hacer: van a preferir seguirse masturbando todas las mañanas con la pregunta de si Giovanni Hernández viene o no a la ‘U’. O publicando estupideces como qué apodos le ponen a Burga en Facebook y Twitter: total, lo reeligen, la gente va a querer más morbo y va a haber más clics, o 200 comentarios en cada nota de los cuales 201 son insultos y igual van a seguir cliqueando. Por eso es que las críticas mediáticas a Burga son casi todas superficiales y casi nunca de fondo: porque lo único que se quiere es picar al lector para que ataque fácilmente y no se le ofrece insumos para que analice con base. Por eso a Burga nunca le apuntan sus verdaderos errores y, por eso, Burga se sigue reeligiendo.
El fútbol peruano no va a cambiar esperando que alguien más haga las cosas: las cosas hay que comenzar a hacerlas por uno mismo. Esta página web surgió para ser una tribuna en la que se pudiera aportar con críticas constructivas. Como las que hemos podido hacer a las paupérrimas e improvisadas candidaturas de Tejada y Ames, carentes de ideas concretas para mejorar las cosas, como lo reflejaron las entrevistas concedidas a DeChalaca.com y publicadas este jueves. O como las que procuramos hacerle siempre a Burga, un personaje al que, por ejemplo, le reconocemos también haber sido quien en 1992 acabó con esa lacra maldita de los torneos regionales (¿sabrá siquiera la mitad de los periodistas deportivos de este país que fue eso?). Pero que luego se ha emborrachado de poder, rodeado de lo peor de la dirigencia de este país y, sobre todo, olvidado de cumplir con las resoluciones que él mismo redactó en 2003 y 2009. Nos importa tres pepinos si hemos clasificado o no al Mundial porque eso es solo la consecuencia de lo demás y es un tema que les compete más a los jugadores y a los técnicos de turno que a los dirigentes. Acuérdese bien: si por una de esas al Perú de Markarián le va bien y, como todos queremos, se llega a Brasil 2014, la popularidad de Burga se va a elevar como la espuma. Y los periodistas que hoy lo destruyen lo van a ensalzar, como hicieron en su momento con Juvenal Silva, paradigma del consumo de maca y uña de gato como sinónimo del éxito y del sí se puede.
Por todo eso, efectivamente, Burga se ha reelegido una vez más. Sigamos escupiendo al cielo hasta 2014.
Por: Alberto Castro