Desde el Coliseo hasta la Fuente de Trevi, las calles de Roma están cubiertas por un manto blanco de varios centímetros para el júbilo de locales y turistas, que toman fotos de este hecho excepcional pues es la primera vez que nieva en 20 años.
No obstante, la nevada ocasionó algunos problemas de circulación terrestre y aérea. El aeropuerto de Ciampino fue cerrado a las 10:30 horas (Hora Roma) por un lapso indeterminado, debido a la falta de visibilidad.
La circulación dentro de la ciudad y en las vías de entrada ha sido perturbada, aunque sin mayores incidentes. Turistas y romanos disfrutaron de la nevada e incluso hubo ‘batallas’ de bolas de nieve en las calles.
