
Hace un año Argentina regresaba a su país con la frustración de un nuevo mundial sin título, y con un Diego Maradona criticado y hasta odiado por la afición. Caer goleado (4-0) ante Alemania en cuartos de final hizo que la relación del 10 con la selección argentina se discutiese y hasta se pidiera que nunca más se vuelva a poner el buzo, sin embargo, ayer su nombre volvió a las gargantas gauchas.