
San Martín sacó una gran lección de su visita al Emelec en Guayaquil: tienen que entrar bien ‘pilas’ a la cancha. Ayer perdieron por 1 a 0 con un gol de camerino. El ‘che’ Eial Strahman los vacunó al minuto dos de juego y se temía lo peor. Felizmente, no pasó a mayores.
El esquema que presentó el ‘Maño’ Ruiz no fue muy distinto al que usó el año pasado. Básicamente cambió nombres, más no posiciones. Gianfranco Labarthe ingresó por Pablo Vitti y Julio Moreyra lo hizo en el lugar de la ‘Sombra’ Ramos.
A pesar de que los santos no consiguieron un resultado favorable, al menos no tuvieron una noche tan amarga como la de la Sudamericana pasada.
El orden defensivo fue clave para frenar los ataques del los ‘eléctricos’. Aunque igual quedó el sinsabor de la derrota. Más aún porque su rival se quedó con 10 jugadores.
Con la ‘pepa’ madrugadora, los ‘monos’ ya se imaginaban un baile. Pero éste nunca se dio. San Martín se enchufó en el partido y le hizo la pelea.
No obstante, tampoco pudo celebrar: se quedó sin su esperada revancha.