Duele haberlos visto caer, pero no duele tanto cuando se cae con dignidad y peleando hasta el final como verdaderos guerreros.
Uruguay se fué de esta Copa del Mundo por la puerta grandey no como los otros duamericanos como Argentina y Brasil, losque a un principio fueron los más marketeados y voceados para alzarce con el más preciado trofeo de la FIFA, pero solo fueron eliminados generando muchas dudas en sus países.
El cuadro celeste enfrentó a una selección que es firme candidata al título desde que dejó en el camino al ‘cuco’ Brasil. Más allá de los últimos resultados heroicos de los celestes que les permitieron el pase a semifinal (incluyendo la tanda de penales ante Ghana) nunca fueron favoritos para llevarse la Copa.
El segundo de Holanda, el de Wesley Sneijder, golpeó en lo anímico al equipo del ‘Maestro’ Tabárez. No debió ser validado porque hubo posición adelantada de Robbie van Persie y este participó de la jugada tratando de hacer un taco cuando la pelota se dirigía al arco de Muslera para luego terminar al fondo de las redes.
Mientras que en Uruguay solo Forlán tiene los galones como para tomar la lanza e irse al ataque, en Holanda, Arjen Robben, Wesley Sneijder y Gio van Bronckhorst, como cabezas del equipo, mantuvieron su gran nivel, además con goles, en un momento decisivo en el que la experiencia y el oficio tienen que aparecer.
El sector derecho que marcaba Martín Cáceres fue bien explotado por el ataque naranja, ante la obligada ausencia de uno de los mejores marcadores del Mundial: Jorge Fucile. Por ese lado Arjen Robben hizo lo que quiso y ni siquiera pudo ser contenido cuando los charrúas intentaron la marca en posta.
Uruguay cargó la responsabilidad de ser el último bastión sudamericano en esta Copa del Mundo, en la que sorpresivamente se fueron en cuartos de final Argentina y Brasil, los grandes favoritos a ganar el título, sumado además a las despedidas de Paraguay y Chile, selecciones que realizaron una buena participación en el Mundial.
