Ya no sopla como antes. Si los dirigidos por el “Chino” Rivera, Sporting Cristal, no hubieran respetado tanto al cuadro del colombiano, Luis Fernando Suárez, seguro, ayer, se llevaban los tres puntos de Chiclayo.
Juan Aurich volvió a jugar en casa un partido para el olvido (se está haciendo costumbre) y al final resignó un empate (2-2) ante los celestes.
A pesar de que Cristal proponía fútbol, los dueños de casa se encontraron de manera casual con el primer tanto del lance, tras un rebote dentro del área celeste que impactó en la mano derecha de “Flemita” Pérez. Ciciliano, en el minuto 25 del primer periodo, se paró frente al balón y con categoría anotó.
Pero todo parecía ser una utopía, pues Aurich seguía navegando en un mar de errores, con un Manco peleado con el esférico igual que Zúñiga, quien reemplazaba al panameño Tejada.
Ocho minutos después, los “Cerveceros hicieron la simple, tras dos toques en salida por derecha para que Ximénez ponga la paridad (1-1).
Luego del descanso, los dueños de casa adelantaron un poco sus líneas, pero la displicencia seguía siendo la constante en “El Ciclón”. No podían hilvanar bien una jugada.
Pero la fortuna insistía con Aurich, y en el minuto 33 del complemento, Zúñiga de testa pone el 2- 1. Con el marcador a su favor, Suárez ensaya cambios defensivos, pero Cristal, ya había encajonado al rojo.
A un minuto del final, el recién ingresado Advíncula (ex Aurich), de potente remate marca el definitivo 2-2, corroborando el comentario del público asistente, “Aurich, no mereció ni si quiera empatar”.
