
No es el gol más rápido de la historia, pero sin duda es uno de los más veloces.
Ni bien el pito sonó, un jugador del Santos arrancó con la jugada y desde el centro del campo se fue derechito al arco rival.
Cerca del área, le dio el pase al delantero brasileño Geovanni, quien se encargó de convertir el gol en tan solo cinco segundos.