“El Chino es mi padre en el fútbol”, fueron las emotivas declaraciones de un Mario Leguizamón cuando se le preguntaba por el técnico Víctor Rivera, quien en ese entonces, era el entrenador de Sporting Cristal.
Aquella vez el Legui descendió con el recordado José Gálvez, pero el chino lo puso en su lista de refuerzos en tienda celeste. Sin embargo, la directiva hizo caso omiso a su pedido.
Tras la cuestionada salida de Víctor Rivera de Cristal, al DT se le abrió las puertas de la Universidad César Vallejo. Fue allí donde volvió a solicitar al volante uruguayo, quien conocía de vueltas olímpicas y títulos con el entrenador poeta. En la institución universitaria cumplieron con su pedido, llevaron al charrúa a Trujillo.
Rivera le dio la “10” y el uruguayo no desentonó. Se puso el overol y cumplió a cabalidad la tarea encomendada. Es más, se dio el gusto de sacar cara por su padre futbolístico, al cobrarle la revancha contra los celestes.
A los 39 minutos, todo Trujillo y la banca poeta celebró a rabiar el gol del Legui. En la vereda de al frente, Juan Reynoso saboreaba su primer derrota como entrenador de Cristal, postrado en tribuna.
César Vallejo ganó por 1-0 al Sporting Cristal que continúa sin levantar cabeza, pese a ver desterrado de La Florida a Guillermo Rivarola.