
No se olvidará nunca de Trujillo, nos dice el réferi chimbotano Carlos Montero, quien fue agredido cobardemente por un grupo de aficionados, disfrazados de hinchas, en el duelo entre Carlos A. Mannucci y Volante de Bambamarca por la regional de Copa Perú.
Él pide un severo castigo para el club. “Es la primera vez que me sucede esto, una mala experiencia. El partido transcurría normal, el primer tiempo fue parejo de ida y vuelta, una expulsión para cada lado. En la etapa final, se dio otra expulsión, vino el gol que fue legítimo. No hubo reclamos por parte del entrenador, ni de los jugadores, todo estuvo tranquilo”, añade Montero.
Montero también expresa que lo vivido en el Mansiche no se lo desea ni a su peor enemigo. “Hubo una avalancha humana de 150 a 200 personas que se nos venía encima, llevaban palos, piedras y botellas.
Yo atiné a correr, buscar protección en la policía, pero fue inútil, recibí en la cabeza botellazos”, agrega.
De otro lado, Montero expresa que “no hubo garantías en el Mansiche, sólo habían de 14 a 15 efectivos policiales. Creo que en un partido de Copa Perú, en su etapa regional y un estadio sin malla olímpica no ofrece las garantías. Ya dejé mi informe a la Federación Peruana de Fútbol, espero se haga justicia y se sancione drásticamente a los responsables”.