
POR: FERNANDO JIMÉNEZ / EL BOCON
Un serio problema debe afrontar la Comisión Nacional de Árbitros (CONAR), ya que los arbitrajes dejan mucho que desear en estas instancias finales de la Copa Perú. El último fin de semana ocurrió algo verdaderamente vergonzoso en Pucallpa. El arbitraje del juez pre FIFA Diego Haro fue repugnante. No sabemos cómo lo habrá calificado el inspector José Tapia, ya que estaba más preocupado en mandar a los periodistas a la tribuna que en ver el horrible arbitraje de Haro. En ningún momento lo vimos tomar anotaciones de la secuencia del juego para calificarlo, sino usurpando funciones del comisario del partido.
Los mismos enviados a Pucallpa por la FPF, como Francisco Vélez (comisario el domingo) y Gustavo Zevallos Ibazeta (jefe de seguridad), coincidieron que el arbitraje de Haro fue malo. El ex titular de la Coreja (hoy CONAR) dijo que su arbitraje fue horrible y se preguntó quién lo había programado.
Vélez, al ver la evidente parcialización de los líneas para con el equipo local, no se aguantó. “Los mismos delegados han querido que los jueces asistentes sean de la región, entonces qué van a reclamar ahora”, señaló cuando vio que el línea Solórzano pretendía anular el gol legítimo de Juventud Barranco de Huacho.
Similares circunstancias ocurrieron en Piura entre el encentro entre Atlético Grau y Comerciantes Unidos de Cutervo, en donde se vio claro favoritismo para el equipo local por parte del juez del encuentro Julio Álvarez.
La Copa Perú siempre fue cuestionada por arreglos de dirigentes sinvergüenzas que les gusta tocar a los árbitros. Algunos jueces corruptos, que ya están retirados, han lucrado con aquellos directivos que al paso del tiempo cuentan las fechorías que hicieron en antaño.
Asimismo, hay entrenadores que lo primero que le dicen a sus dirigentes es que “arreglen” a los jueces. Son todos conocidos. No queremos manchar honras, pero varios de ellos están bajo la lupa. También existen los que “arreglan” con los jugadores del equipo rival para que vayan a menos, pero ese es tema para otro capítulo.
La CONAR debe poner coto a esto porque la tragedia en un estadio es inminente. La pasión que aflora en un hincha de un equipo de Copa Perú es distinto al de un equipo del fútbol profesional. La muerte súbita es lo que los desespera llegando a armar broncas descomunales cuando ven que su equipo es víctima de una injusticia.
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