
Barcelona fue incapaz de derrotar al Rubin Kazán en suelo ruso y solo empató 1-1 en la segunda jornada de la Champions League. Lo más importante del encuentro fue la reaparición del argentino Lionel Messi, tras diez días de baja por lesión.
El actual segundo de la liga de Rusia, que ya complicó al Barza la pasada campaña en su grupo de la Champions, se adelantó con un penal transformado por el ecuatoriano Christian Noboa (minuto 30). David Villa igualó el marcador a los 60 también con un penal.
De manera más brillante en unas fases que en otras, el Barcelona fue el amo y señor del balón y controló el ritmo del encuentro sin problemas, ante un equipo que apostó por un sistema ultradefensivo y su velocidad a la contra, una fórmula que le permitió evitar la derrota ante el equipo catalán.
“El Rubin defiende muy bien y metió gente muy atrás. Nos encontramos con el penal y fue importante anotar. Nos ha costado durante todo el partido”, dijo David Villa al término del partido. Lionel Messi entró a los 60 tras el gol de Villa pero se le notó falto de fútbol.