El empresario mexicano Óscar Soberón Cueto, quien se sometió a un trasplante ilegal de órganos en Perú hace tres meses, murió el pasado 14 de enero en su país, tras no poder superar su estado crítico, informó hoy el diario limeño El Comercio.
Soberón, de 50 años de edad, llegó a Lima a finales de octubre pasado para someterse a un trasplante de hígado en un nosocomio no autorizado, pero debido a complicaciones fue ingresado a mediados de diciembre en una clínica privada de Lima.
El ministro peruano de Salud, Óscar Ugarte, reveló el 19 de diciembre pasado que el cuerpo del mexicano había rechazado el trasplante y que presentaba un cuadro muy delicado, pues era un paciente con diabetes e hipertensión arterial y tenía además implantado un marcapasos.
Soberón, presidente de la compañía mexicana Constructores de Sistema, salió de Perú a principios de enero en un vuelo humanitario después de que declarara ante el fiscal peruano José Ulloa por un presunto caso de tráfico de órganos.
El empresario brindó datos al fiscal peruano sobre el lugar y los contactos que hizo antes de la cirugía clandestina y se comprometió a dar nuevas pistas.
Este escándalo conmocionó al país y obligó a Ugarte a admitir que existen clínicas privadas en Lima que han hecho trasplantes de órganos sin estar autorizadas a ello, mientras que su ministerio denunció al médico responsable del trasplante.
Según El Comercio, que no citó fuentes sobre la confirmación de la muerte de Soberon, el empresario se llevará “a la tumba datos que podrían destapar una red de tráfico de órganos en el país”, aunque la fiscalía peruana considera que las investigaciones continuarán, a pesar del fallecimiento del mexicano.
En el marco de las investigaciones, el fiscal Ulloa también ordenó que se impida la salida del país al cirujano peruano Mario Garrido Toribio, identificado como el galeno que operó a Soberón Cueto y que, ante el rechazo del trasplante, lo internó en la clínica privada San Felipe.
Garrido Toribio es un médico que trabaja en el hospital Guillermo Almenara, un centro médico del seguro social de Perú (Essalud), donde se practican ese tipo de cirugías después de inscribirse en un registro.
Aparentemente, el cirujano sigue trabajando con normalidad y ha sido registrado en una operación reciente en el Instituto Nacional de Enfermedades Neoplásicas, según denunció El Comercio.
La fiscalía peruana tiene abierta otra pesquisa contra dos clínicas particulares denunciadas por realizar estas prácticas ilegales, mientras que en octubre pasado se presentó una denuncia contra el personal médico de otro hospital de Essalud, en la ciudad de Tacna, por extracción ilegal de órganos. EFE
