Quería pasearse con el negro. No estar en el lance frente al eterno rival del club del cual es hincha (Alianza Lima), crea en el expulsado Reimond Manco una bronca que no puede describir, pero sí desea firmemente, que el Juan Aurich (su actual camiseta) derrote a los cremas el domingo, sin importarle el buen momento que atraviesa el zaguero crema, Carlos Galván, del cual dijo, “no es impasable”.
Manco respondió así, luego que Correo le preguntara, ¿la presencia de Galván asusta en la zaga estudiantil? “Yo no voy a jugar por estar expulsado, pero igual él (Galván) es un gran defensa, aunque no hay defensor impasable, y mis compañeros que actuarán el domingo también lo saben”, comenta.
El atacante rojo resalta lo complicado que será la “U” el fin de semana, pero espera que por el bien del espectáculo llegue a Chiclayo con su equipo titular.
“En hora buena que vengan todos los titulares, así se asegurará la realización de un gran partido y espectáculo, pero nosotros tenemos la obligación de ganarle venga con el cuadro que venga, porque somos locales”.
CÁLLATE LA BOCA. A su turno, el díscolo jugador respondió a lo expresado hace días por el ex árbitro Gilberto Hidalgo, quien dejó entrever lo “teatrero” que había sido Manco en la expulsión corroborada por Percy Rojas en Arequipa.
“Yo no engaño a nadie, no soy tramposo. Las imágenes hablan, si las revisan se darán cuenta que no mentí. Además, Hidalgo ya no arbitra, entonces que lo diga Rojas, si me tiré o no. Eso quedará en su conciencia.
