Excelentemente fotografiado, interpretado, montado y coreografiado, ‘Street Fighter Legacy’ trasciende además por algo que no se puede medir ni cuantificar, y ese algo es pasión. Esta pasión se ha traducido en respeto y buen hacer y no me equivocaría al pensar que la desidia ha sido por el contrario, el motor de los despropósitos estrenados en cine hasta ahora. ¿Hay algún productor en la sala?
