
Un partido clave para meterse en los octavos de final de forma matemática. Para ello, además de la victoria en Praga contra el Viktoria, debería ganar (o empatar) el Milan en Minsk ante el BATE Borisov. Estos resultados dejarían sin opciones al cuadro checo y al bielorruso, aunque dejarían la primera plaza del grupo a expensas de lo ocurriera en la penúltima jornada entre el Milán y el FC Barcelona en San Siro.