
Ambos equipos realizaron un sin número de variantes en relación al cotejo de ida. En Tecnológico reapareció el zaguero Mario Rolando luego de cumplir una fecha de suspensión; además, el estratega José Chacaltana utilizó a Jacker Acosta y Amador Monteverde como volantes de segunda línea y mandó al ruedo al atacante Johnny Olórtegui, quien sustituyó a Christian Sánchez, expulsado en el cotejo disputado en Lima.
Por su parte, Gabriel Morote hecho mano del amplio recurso humano que tiene dentro su plantilla. Así, Hugo Balarezo inició las acciones en sustitución de Danny Uribe, mientras Jimmy Zevallos y Willy Ríos, ausentes en el duelo anterior, actuaron como hombres de recuperación. La gran novedad miraflorina estuvo en su línea de ataque: con mucha cautela, el entrenador modificó su habitual cuadrado en el medio sector para que Carlos Peralta y Pedro Bautista, como extremos por los bandos opuestos, trabajen conjuntamente con Junior Ardián en la creación. Arriba, como única punta, estuvo el larguirucho Miguel Pérez Reyes, quien desde la Etapa Departamental no saltaba al terreno de juego como titular.
Contra lo pensado por los pucallpinos, DIM no fue presa fácil durante los primeros minutos, ya que a diferencia de La Rural, se mostró más agresivo y no apeló al juego defensivo. Por el contario, sacó provecho de la velocidad y habilidad del ‘Cusi’ Peralta para generar mortíferos contragolpes y poner en aprietos a los zagueros locales. Igual, Tecnológico desperdició muchas posibilidades de inaugurar la cuenta, más por errores de sus atacantes Sosa y Olórtegui que por mérito del portero Zelada, quien no estuvo del todo concentrado. En los momentos de peligro, se erigió la figura del capitán miraflorino Genebrardo Arenas: con su oportunismo en el bloque posterior tapó los continuos errores del ‘1’ visitante.
Conforme transcurrieron los minutos, el dominio territorial de los pucallpinos se fue haciendo más incesante. Jacker Acosta y Amador Monteverde se desplegaron reiteradamente por sus sectores, pero en el puntillazo final no encontraron bien perfilados a sus referentes de ataque. Así, mientras a Olórtegui le costaba una barbaridad meterse en el partido, ‘La Chilindrina’ Sosa muchas veces tuvo que pelear solo con sus marcadores. Pese a ello, los oportunidades de gol siguieron llegando: a los 31’, tras un tiro libre de Acosta, el defensor Palma estrelló un remate de cabeza en el travesaño. Luego, nuevamente el ‘7’ local se cuadró en la ejecución de un tiro libre, pero su remate final fue desviado ajustadamente por el portero Zelada.
Para el periodo complementario, las acciones se tornaron opacas y de esto se aprovechó DIM: las paralizaciones empezaron a ser reiterativas y varios jugadores empezaron a acalambrarse. Uno de ellos -aparentemente el de más seriedad- desencadenó la salida por lesión de Paolo Philips, aunque con el ingreso de Marco Castañeda no se varió el planteamiento táctico visitante. Por su parte, en la banca del ‘Tec’ decidieron arriesgar y, de manera progresiva, Gino Valles y John Oliveira ingresaron al terreno de juego: la presencia de este último fue útil en la línea ofensiva. Se convirtió en el complemento ideal de Sosa y entre ambos empezaron a abrir las notorias grietas del sector defensivo miraflorino.
Tecnológico se empezó a ordenar en ataque y, gracias a la velocidad de Oliveira, inclinó notoriamente la balanza. Solo era cuestión de tiempo para que las continuas situaciones de riesgo se transformen en gol. Y así ocurrió. A los 67’, un espectacular desborde del lateral Robert Romero -el mejor de la cancha- jamás pudo ser contenido ni por el marcador Heredia ni por el zaguero Arenas. El ‘16’ pucallpino, antes de pisar el área, le entregó un milimétrico servicio a ‘La Huacha’ Monteverde, quien solo atinó a definir con tranquilidad y certeza ante la salida de Zelada. El 1-0, además de ser un merecido premio a lo hecho por Tecnológico hasta ese instante, resultó suficiente: a partir de ese momento, los locales mantuvieron la posesión de las acciones y no dejaron que DIM recupere con facilidad el balón.
La anotación cayó como un baldazo de agua fría en tienda miraflorina y originó que algunos de sus jugadores se empezaran a impacientar. Uno de ellos no controló sus revoluciones y tuvo que marcharse de manera infantil: cuando se disponía a abandonar el terreno de juego, Junior Ardián agredió a Gino Valles y, Freddy Arellanos, con mucho tino, decidió mandarlo a las duchas. Con diez jugadores, a DIM se le puso cuesta arriba el compromiso y solo se limitó al contragolpe, aunque varios de sus integrantes ya acusaban cansancio.
A los 83’, Valles pudo decretar el segundo, pero su sorpresivo remate se estrelló en el parante. Esa fue la última emoción que regaló el compromiso. Tras el silbato final de Freddy Arellanos, se desató el júbilo en el Aliardo Soria Pérez: Tecnológico ya está entre los cuatro mejores del torneo y, ahora, deberá concentrarse en su próximo compromiso ante un rival del norte del país. Por lo pronto, tal y como lo mencionó José Chacaltana en las arengas finales, sus jugadores solo tienen permiso para celebrar hasta las 9 de la noche. Después empezarán a labrar una historia diferente: la de catapultar al equipo del oriente peruano hasta la órbita profesional.
Fuente: DeChalaca.com